¡MÁS ALLÁ DEL ADN! SABOREA UNA PIZCA DEL FASCINANTE MUNDO DE LA EPIGENÉTICA

La epigenética estudia cómo factores ambientales pueden influir en la expresión genética sin alterar la secuencia de ADN, impactando significativamente en nuestra salud y evolución. Aquí hablaremos del "invierno holandés," donde la falta de alimentos causó cambios epigenéticos en fetos, afectando su metabolismo.

EPIGENETICAGENETICA

Sandra Huertas Aguilera

11/13/2024

Aunque hablar de epigenética está de moda y puede parecer un término nuevo, en realidad tiene una larga historia. El biólogo del desarrollo y genetista escocés Conrad Hal Waddington, uno de los fundadores de la biología de sistemas, acuñó este término en 1942. Durante sus años de estudio, Waddington vio la necesidad de relacionar el genotipo y el fenotipo, por lo que introdujo los conceptos de "epigenotipo" y "epigenética" como la ciencia encargada de su estudio.

“Parece que los cambios en el genotipo solo tiene efectos en la evolución si traen consigo alteraciones en el proceso epigenético por el que se forman los fenotipos"

Waddington, 1953

Antes de la epigenética, la relación entre los genes y el ambiente se explicaba mediante el determinismo genético (o biológico). Esta teoría sostenía que nuestras características físicas y nuestro comportamiento dependían casi exclusivamente de los genes heredados, sin posibilidad de cambio. A partir de esta idea, surgieron otras corrientes como el reduccionismo genético o el darwinismo social, que justificaron algunas de las peores infamias cometidas por la humanidad. Estas teorías defendían que las diferencias entre razas, géneros, etnias y clases sociales se debían a la herencia de genes poco favorecedores, lo que supuestamente justificaba la discriminación.

Afortunadamente, hoy en día se reconoce el papel fundamental del ambiente en la expresión genética. Aunque los genes que heredamos son inmutables, su expresión está condicionada por el efecto del ambiente. Pero, ¿cómo puede el ambiente influir en la expresión de los genes?

Actualmente definimos la epigenética como el estudio de los cambios en la función de los genes pero no en la secuencia de genes. Estos cambios son heredables, no entrañan una modificación de la secuencia de ADN y pueden ser reversibles.

Un ejemplo muy ilustrativo sería comparar un texto con el ADN y las modificaciones epigenéticas con las tildes. Ni las modificaciones ni las tildes cambian las letras, pero sí cambian el significado de las palabras. En este sentido, las marcas epigenéticas cambian cómo se expresan los genes y pueden incluso silenciarlos.

Los factores ambientales pueden cambiar nuestro destino sin alterar nuestro ADN: este es el poder de la epigenética.

Veamos este famoso ejemplo: los hijos del "invierno holandés".

En septiembre de 1944, meses después del desembarco de Normandía, los ferroviarios holandeses iniciaron una huelga para paralizar el transporte de las tropas alemanas y ayudar a los ejércitos aliados. Esta huelga fracasó, y las consecuencias que sufrieron los holandeses se notaron incluso en la siguiente generación. Como represalia, los alemanes aislaron gran parte del país, privándoles de gas, electricidad y bloqueando el suministro de alimentos. La población redujo su ingesta diaria hasta en un 70%, y se estima que más de veinte mil personas murieron de inanición. Al estudiar la evolución de los niños nacidos en ese periodo, los investigadores observaron que estos tenían más obesidad que el resto de la población. La causa de este aumento fueron los cambios epigenéticos durante el periodo fetal. Las madres, al verse privadas de alimentos, transmitieron señales al feto para modificar la expresión de los genes relacionados con el metabolismo, haciendo que los fetos quemaran la energía lentamente para sobrevivir a la escasez de alimentos.

Los hijos del invierno holandés

Más allá del ADN: descubre el fascinante mundo de la epigenética.