LA CÉLULA: UNIDAD BÁSICA DE LA VIDA

La célula, la unidad básica de la vida define lo que está vivo. Desde los primeros descubrimientos con microscopios hasta la compleja diversidad actual, conoce las funciones vitales que caracterizan a los seres vivos y la gran similitud que comparten las células a pesar de su inmensa diversidad.

BIOLOGIA HUMANA

Sandra Huertas Aguilera

11/22/2024

¿Estamos seguros de saber diferenciar lo que está vivo de lo que no? Una flor, una mosca, incluso esos pequeños seres, las bacterias de las que tanto oímos hablar, aunque nunca las vemos, sabemos que están vivos. Por el contrario, sabemos que las rocas, los objetos cotidianos que utilizamos o la arena de la playa son materia inerte. Parece sencillo, pero para la comunidad científica esto fue un gran tema de debate hasta que en el S. XVII, con el perfeccionamiento de las lentes, se pudieron fabricar microscopios ópticos. Robert Hooke, examinando un trozo de corcho, informó a la Royal Society of London que el corcho estaba compuesto por unas cámaras diminutas a las que él llamó células. Más tarde se supo que lo que vio Hooke no eran células en sí, sino las paredes celulares que habían quedado de las células vegetales muertas. Así, Robert Hooke y Antoni Van Leeuwenhoek pudieron observar células vivas revelando un inmenso mundo oculto lleno de formas microscópicas móviles. Con estos descubrimientos, el mundo académico estableció que la célula es la unidad básica de la vida, así que los seres vivos están formados por células.

¿Pero qué define a un ser vivo? Pues bien, un ser vivo es aquel que realiza las fes funciones vitales para la vida, que son la nutrición, la relación y la reproducción. Parece muy obvio que un organismo debe nutrirse y reproducirse para considerarse ser vivo, pero también es necesario que se relacione. Y sí, hasta la bacteria más pequeña y más aislada se relaciona con su entorno y con otros organismos, evidentemente con sistemas mucho más sencillos que los nuestros, pero lo hace. Así que para resumir, la célula es la unidad más pequeña capaz de realizar las tres funciones vitales, con lo cual se establece que ella es la unidad básica de la vida.

Pero hablemos más sobre las células: existen células aisladas que son la forma más simple de vida, pero también comunidades de células que derivan de una única célula, que, por crecimiento y división, forma una colonia extensa de células dando lugar a organismos superiores.

No todas las células son iguales, no son lo mismo las células de una bacteria a las células de la mosca, más aún, incluso dentro del mismo organismo existen diferentes tipos celulares dependiendo de la función que hagan, veamos que no es lo mismo una célula del cerebro (neurona) que una célula del estómago (enterocito).

Tampoco todas las células tienen el mismo tamaño. Una célula bacteriana de la especie Lactobacillus spp mide unos pocos micrómetros, y el huevo de una rana (que es una única célula) mide alrededor de 1 mm. ¡Esto es 1000 veces más! De ahí que el huevo de una rana se pueda ver a simple vista, y una bacteria solo se vea bajo la lupa de un microscopio óptico.

También son sumamente diversas en cuanto a requerimientos químicos y función. Como veíamos antes, no hace la misma función una neurona que un enterocito. Y aquí avanzamos un poco, porque a veces las células se especializan tanto en una función que pierden por completo su capacidad para reproducirse, esto solo ocurre en células que forman parte de un organismo más complejo, por ejemplo un homínido, no tendría sentido perder la capacidad de reproducirse en un organismo aislado, sería el fin.

Aun así, pese a la inmensa variedad de células existentes, todas tienen similitudes básicas en su interior. Todas las células se parecen asombrosamente en cuanto a sus propiedades químicas, comparten la misma maquinaria para poder pasar la información genética de progenitores a descendientes y escriben ese código con las mismas letras. Pero es que todos los seres vivos usan las proteínas como soporte estructural, regulador químico, motor molecular, etc. y esas proteínas están hechas con la combinación de un conjunto de 20 aminoácidos iguales para todos los seres vivos. ¡Para todos! ¿Pero entonces, cómo es posible que exista tanta diversidad? Pues bien, cada combinación de aminoácidos forma una proteína tridimensional diferente que se puede unir a otras proteínas para formar moléculas más grandes, complejas, con funciones diferentes. Y aun así, la maquinaria bioquímica básica para la construcción de todas esas proteínas es la misma en todos los seres vivos.

¿Es increíble, o no?

La célula, la unidad básica de la vida.

¿Estamos seguros de diferenciar lo que esta vivo, de lo que no lo está? Una flor, una mosca, incluso las bacterias, sabemos que están vivos ¿Pero que define exactamente lo que está vivo? Sumérgete para conocer la célula, aquello que compartimos todos los seres vivos del planeta.